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Relojes inteligentes y marketing digital: 3 claves a seguir

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Con el lanzamiento del nuevo Apple Watch, la consolidación de Android Wear, y el previsible crecimiento y popularización del mercado de los relojes inteligentes (Smartwatches), se vislumbra un cambio en el paradigma de lo que, actualmente, es el Cross Device Tracking, en cómo entendemos que deben utilizarse las aplicaciones móviles y en el impacto que tienen las mismas en la transformación digital de las empresas.

En nuestra opinión creemos que estas pueden ser 3 de las principales (no únicas) tendencias/claves a seguir en lo que se refiere a la adopción de las apps para smartwatches en las grandes empresas y en sus procesos de marketing digital:

KITT_smartwatch
“KITT, are you there?” (Fuente: Google Imágenes)

 

Apps y UX: En los inicios de las aplicaciones para dispositivos móviles la tendencia más utilizada fue intentar trasladar el funcionamiento y los procesos de los sitios web a las aplicaciones nativas, este era el comportamiento lógico si tenemos en cuenta que, incluso, en en lanzamiento del primer iPhone el propio Steve Jobs se negaba a aceptar apps nativas en el terminal y lo dejaba todo supeditado a aplicaciones web.

Pasado un tiempo en el que los usuarios comenzaban a experimentar con estas apps y en el que los desarrolladores obtenían feedback de los mismos, se comenzaron a desarrollar apps pensadas para los nuevos tipos de interacción que introducían los smartphones y las pantallas multitáctiles, llegando a cambiar el funcionamiento de algunos procesos respecto a los que las empresas utilizaban en los websites o, incluso, añadiendo procesos nuevos que no era posible realizar – o al menos no de una forma satisfactoria en lo que experiencia de usuario se refiere – en un entorno web.

Con los relojes inteligentes adquiere, si cabe, una mayor importancia “afinar” en el desarrollo de las apps, ya que en las mismas cobrarán una importancia clave las llamadas “short-term interactions”. Estas acciones se pueden definir como interacciones cortas que pueden ser llevadas a cabo por el usuario en el menor tiempo posible sin ser un elemento disruptivo en su día a día. Por esto nadie debería intentar trasladar el proceso de tarificación de una compañía de seguros a una aplicación para un smartwach, como tampoco debería suceder esto con el proceso de contratación de una tarjeta de crédito para una app de banca online.

En definitiva, la adopción de las aplicaciones para smartwach por parte de los usuarios dependerá, en gran medida, de los usos que los desarrolladores y empresas encuentren interesantes para sus aplicaciones y que se adapten lo más posible a los dispositivos para un experiencia de usuario positiva.

Gamificación (Gamification): La gamificación es el uso de técnicas, mecánicas y dinámicas intrínsecas de los juegos en entornos y aplicaciones no lúdicas con el fin de potenciar la motivación, el esfuerzo y la fidelización de los usuarios; como se hace mención en el epígrafe anterior, al verse las compañías “obligadas” a primar la experiencia de usuario en sus apps, desaparecerá o, al menos, quedará bastante debilitada la parte transaccional de las mismas. Debido a esto gran parte de los objetivos de estas aplicaciones deberán ser el branding de marca y el engadgement del usuario, en este punto es donde la gamificación puede suponer una “killer-feature”.

Al tratarse los smartwatches de dispositivos muy personales y que siempre llevamos encima, cobra mucho sentido que las compañías añadan el componente gaming en sus apps. De esta forma los usuarios se verían implicados a través de juegos, retos y las posteriores recompensas generadas por los mismos, siempre cumpliendo de la premisa de que estos consistan en interacciones cortas y no disruptivas para los usuarios.

Smartwatch gamification
Ejemplo de gamificación: Medallas del tracker de fitness en Apple Watch

 

Tracking y sensores: Actualmente no está a disposición del usuario ninguna librería por parte de los principales fabricantes de analítica, que sirva para realizar el seguimiento ad-hoc de estos dispositivos. Si bien, no sería de extrañar que el lanzamiento de estos “métodos” esté ya en la mente de los fabricantes o incluso estén siendo testeados para su lanzamiento a medida que los smartwatch y las apps nativas vayan cobrando importancia en los próximos meses.

En la medición de estos dispositivos cobraría especial importancia el Cross Device Tracking, del que ya os hablamos hace unos meses en este post, para poder conocer qué segmento de usuarios interactúan con los smartwatches y cuáles son las acciones más realizadas en los mismos. De esta manera el ciclo de vida del usuario añadiría un mayor nivel de complejidad al añadir otro posible elemento al conocido triunvirato PC-Smarthphone-Tablet. Disponer de esta información y tener la capacidad para entender y tomar acciones en base a estos datos puede suponer un espaldarazo en la transformación digital de las compañías.

Otro punto a tener en cuenta para estos dispositivos es la gran cantidad de sensores que contienen y las posibles utilidades que se pueden extraer de ellos ya sea para el uso en las propias aplicaciones y/o para la generación de grandes cantidades de datos adicionales. No es difícil imaginar a un usuario geoposicionándose con el smartwatch para buscar la oficina más cercana a su empresa de telecomunicaciones o para solicitar un vehículo de asistencia en la aplicación de su compañía de seguros de una forma mucho más rápida y efectiva que haciéndolo a través de la aplicación móvil.

Además de esto, los sensores también podrían ser utilizados para la medición de datos offline. Por poner un ejemplo cercano, nuestros compañeros del equipo de innovación llevaron a cabo, hace unas semanas, la presentación de su proyecto #GAme, en el cual haciendo uso de relojes inteligentes Android Wear y del Measurement Protocol de Google consiguieron medir en tiempo real una partida de ping pong. Habiendo realizado esto sin una librería específica para smartwatches y con los mismos en un estado todavía “embrionario” queda claro que el potencial de este tipo de acciones es casi ilimitado.

Saber utilizar de forma correcta estas 3 tendencias y conseguir una integración completa entre las nuevas apps para relojes inteligentes y los activos digitales existentes en las empresas hasta el momento, proporcionaría a las mismas una gran cantidad de datos sobre cómo los usuarios se comportan dentro de su ecosistema digital, y les colocaría por delante de sus competidores en la carrera por conseguir la fidelización y adquisición de nuevos clientes.

¿Vosotros qué opináis?, ¿creéis que los wearables y smartwatches en particular van a jugar un papel importante en el marketing digital de las empresas en los próximos meses? ¡Estamos ansiosos por escuchar vuestras opiniones!

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