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Ad blocking, ¿amigo o enemigo? Todo lo que necesitas saber

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A la mayoría de vosotros os sonará. Irrumpió en la escena online hace ya tiempo, pero ha sido recientemente cuando ha ganado protagonismo, quizá porque cada vez existe más publicidad online, quizá porque los usuarios tienen cada vez mayores conocimientos tecnológicos, etc. Lo cierto es que el uso de estos complementos para el navegador web, está creciendo exponencialmente.

Si llegados a este punto, alguien aún no sabe de qué hablamos, podríamos definir el Ad blocking en términos técnicos como la descarga de material de forma selectiva cuando el usuario visita una web o app móvil, de tal manera que el contenido “indeseado” es bloqueado. Generalmente, se lleva a cabo mediante la simple instalación de un complemento para nuestro navegador web, que una vez activado, deshabilita los contenidos publicitarios de las páginas, haciendo la navegación mucho más “limpia” para el usuario.

ad-blocking

AdBlock y AdBlock Plus son sus dos variantes más extendidas en la actualidad. La mayoría de las veces se hace referencia al bloqueo de anuncios pero, lo cierto es que pueden afectar a casi cualquier contenido como archivos multimedia incrustados, widgets sociales o cookies analíticas.

Desde el punto de vista del usuario final, todo parecen ventajas: navegación mucho más limpia que facilita la localización de los contenidos deseados y elimina anuncios en ocasiones molestos y repetitivos de la vista. Pero si cambiamos el punto de mira, y nos centramos en los anunciantes o responsables de un activo digital sobre el que se quiere medir la interacción, lo realmente importante es, ¿es esto cierto?, ¿dejarán de verse los anuncios? En varias publicaciones anteriores hablábamos del remarketing pero, ¿qué pasa si la mayoría de los usuarios habilitan este tipo de sistemas?, ¿mis anuncios dejan de verse? ¿qué pasa con el ROI del gasto en remarkeking? ¿y la analítica?, ¿está también en peligro? Vamos a intentar responder algunas dudas a lo largo de las siguientes publicaciones, comenzando por los porqués del surgimiento de este tipo de herramientas.

Estado del arte

Para ponernos en situación, hay que tener en cuenta cuál es la tasa de penetración o uso de este tipo de herramientas en el mercado.

Según un estudio de Adobe junto con PageFair, una start up que ayuda a compañías a medir el coste de las barreras a los banners, el crecimiento total del número de gente que utiliza un Ad block ha crecido en un 41% a lo largo del año 2015, situándose en un 16% el porcentaje de usuarios que utiliza un Ad block en los Estados Unidos.

En Europa, este crecimiento fue del 35% durante el pasado año, aumentando a 77 millones los usuarios activos al mes.

Con el lanzamiento de iOS9, surgió la posibilidad de bloquear anuncios, también, en dispositivos Apple. A raíz de este hecho, el móvil está empezando a tomar fuerza en la lucha del “bloqueo”, en la cual, de momento, Firefox y Chrome son los que obtienen una mayor tasa de uso, navegadores en los cuales se encuentran instalados el 93% de los Ad blockers.

En cuanto a los costes, el uso de estos complementos en los Estados Unidos se estimó en 5.8 billones de dólares en posibles ingresos por publicidad “bloqueados” durante 2014, en tanto que se espera que esta cantidad sea de 10.7 billones en 2015 y 20.3 en 2016.

Nacimiento

Para continuar, es importante que repasemos el porqué del nacimiento y crecimiento del uso de estos sistemas:

Rendimiento – La carga de las páginas es, a veces, demasiado lenta, debido a la coexistencia de decenas de tags de terceros, generalmente no optimizados en rendimiento. El bloqueo, por tanto, de todos o parte de ellos, puede mejorar significativamente los tiempos de carga o respuesta de las mismas, lo cual es atractivo para el usuario final.

Privacidad – La mayoría de redes de anuncios y herramientas de analítica recogen información sobre el comportamiento del usuario y lo almacena, aunque sea de forma anónima. El usuario final tiende a sentirse más protegido con el uso de este tipo de bloqueadores.

Experiencia de usuario – En cuanto que el uso de Internet y las tiendas de eCommerce crecen, lo hace también de forma abrumadora la presencia de anuncios en la web, pasando, además, de ser simples banners a contenido multimedia enriquecido. En muchas ocasiones, un contenido mal orientado, debido al incipiente uso de compra programática o utilización de plataformas automáticas para adquirir publicidad de forma sistemática y planificada y, comúnmente intrusivo. Tanto es así que, en ocasiones, es imposible para el usuario ver el contenido deseado en primer plano, sin antes tener que cerrar un anuncio. Este tipo de prácticas solo consiguen, normalmente, efectos negativos y, es por ello, que es esta la principal causa de uso de los ad blockers.

El mañana

Aprovechando este nicho de mercado, varias asociaciones y empresas están dando recomendaciones para que los anuncios logren ser calificados como “aceptables” para los ad blockers.

Casi todo sistema de Ad blocking es configurable por el usuario y, además, considerará un tag/anuncio inapropiado en función de un algoritmo. Según varios publicistas, lo más importante para conseguir que un anuncio no se bloquee, es que este sea interesante para el usuario. Buena segmentación, que el mensaje esté enfocado al público objetivo, en el medio adecuado y contenido útil son claves para conseguir que el usuario no tenga la necesidad de bloquear.

Respecto a los dispositivos móviles Adblock Plus puede ser ya instalado manualmente en Android y permite el bloqueo de anuncios en Chrome. En cuanto a Firefox, ya es posible también instalar la extensión de bloqueo desde el navegador móvil.

Por su parte, Safari para móvil representa el  52% del total de navegación desde móviles. Con la ya citada salida de iOS9 se espera que la tasa de bloqueo en estos dispositivos llegue en 2016 a los niveles de penetración que alcanza en Firefox.

Como conclusión, podríamos decir que el Ad blocking puede considerarse tanto bueno como malo para la industria, todo depende del punto de vista. Lo que está claro, es que su irrupción surge en base a una necesidad manifiesta y su uso, a la larga, debería derivar en la obtención de un beneficio para la toda la comunidad web, en el que emerjan los contenidos de calidad. Veremos si así es 😉

1 Comentario

  1. La culpa es de las páginas de peliculas online y páginas por el estilo, que cuando alguien ingresa a la página web con cada acción se abren hasta 10 ventanas, y son anuncios por todas partes… Yo creo que ha nadie le molesta un pequeño banner publicitario en una esquina, pero con páginas tan invasivas toca.

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